
Mi escapada a Tenerife
- Maitz Catimo
- 10 feb 2024
- 1 Min. de lectura
La bienvenida a Tenerife ha sido extrañamente interesante.
Me vine aquí a pasar unos días largos, para desconectar de la rutina y conectar mejor conmigo misma. Me topé con mi ego y con ciertas circunstancias que me cambiaron de perspectiva con lo que vengo viviendo estos meses anteriores. Y la verdad, la paz y optimismo han llegado de una forma tan contundente, que solamente puedo sentirme abundante y agradecida.
Soy de esas personas que sabe moverse en la oscuridad, siempre me dicen que soy un faro de luz ante ella. Desde siempre hemos convivido, sé moverme con ella y es algo que igual a mucha gente le choca, le cuesta comprender, o que rechaza. Pero yo he aprendido a aceptarla, más que la luz en sí.
Y tampoco es bueno quedarse mucho en la oscuridad.
Estos días me están haciendo reconectar con el slow life. Un estilo de vida en el que cada paso, decisión, acción, viene desde una consciencia irrefutable, donde aporta una paz y calma que aplicar en el día a día, pero porque no hay más opción que esa.
Estar aquí, de momento me hace conectar con el bienestar en general, la danza, la alimentación, la paz, la presencia. Sin prisa, pero sin pausa. Sin la sensación de llegar a ningún lado. Solamente dedicarte a estar presente, gozar.
En otro post os hablaré sobre la oscuridad más en profundidad.
De momento, espero que estés disfrutando de mis pequeñas reflexiones.




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